Estela Díaz: “La reforma laboral va a expulsar a más mujeres del mercado laboral”

La ministra de Mujeres y Diversidad de la provincia de Buenos Aires advirtió que los cambios impulsados a nivel nacional profundizará las desigualdades de género, afectarán las condiciones de vida de quienes cuidan y consolidarán un escenario de mayor precarización laboral.

En la antesala de una nueva conmemoración del 8M, Día Internacional de las Mujeres, la titular del Ministerio de Mujeres y Diversidad bonaerense, Estela Díaz, analizó el impacto que tendrá la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional en la vida de las mujeres y diversidades. 

En diálogo con Uno Tres Cinco, cuestionó el enfoque de la normativa, defendió las políticas de género que se sostienen en la provincia de Buenos Aires y advirtió sobre las consecuencias sociales de los discursos de violencia política y simbólica que se promueven desde el poder.

¿Cómo será el impacto de la Reforma Laboral en las mujeres y diversidades?

Se sancionó una ley que es de precarización laboral, a años luz de tener algo que ver con modernización, tal cual la llamaron. Es de retroceso y te diría que justamente en este contexto que estamos en una nueva conmemoración del Día Internacional de las Mujeres, el origen de ese día tiene que ver con la lucha de trabajadoras. Hace más de 100 años, en un hecho trágico afectó a trabajadoras textiles de Nueva York, mujeres luchaban por la reducción de la jornada laboral. Ya en ese momento, se planteaba que 12 horas de trabajo era inhumano. 

Estamos en una discusión que precariza muchísimo la vida, expulsa y va a expulsar a más mujeres del mercado laboral formal, porque hay que conciliar que las mujeres siempre son las que más tienen las responsabilidades de cuidados a cargo, no solo de niños y niñas, jóvenes, sino también de todas las personas que tienen dependencias, que a veces son permanentes y otras veces son circunstanciales.

¿Cómo será el impacto de la Reforma Laboral en las mujeres y diversidades?

Estamos en la antítesis. El gobernador Axel Kicillof habla del escudo y red contra la motosierra. De hecho sigue vigente el Ministerio de Mujeres y Diversidad y se sigue construyendo, fortaleciendo las políticas, las herramientas, a contracorriente de lo que hace el Gobierno nacional, que desfinancia, abandona, no se hace cargo de las responsabilidades institucionales que efectivamente tiene el gobierno, por ley, por constitución, por tratados indirectos. 

Frente a la precariedad de la vida, nosotras planteamos en la Provincia el cuidado de la vida y de las personas. Seguimos sosteniendo las políticas de abordaje de las violencias y profundizándolas. Por ejemplo, ampliamos el alcance de la línea 144 que atiende las 24 horas del día a las personas que sufren violencia de género y, a partir de septiembre, empezaron a funcionar los números que permiten recibir aquí los llamados del Conurbano Norte, que antes entraban a la línea nacional, creció un 160% las llamadas a nuestra línea de teléfono, ha crecido más de un 20% los casos de más riesgo e intentos de femicidio. Tenemos todos los equipos de casos críticos y alto riesgo, atendiendo y acompañando en todo el territorio provincial, profundizando las líneas de asistir y acompañar a las áreas de género no local, para lo que tenemos varios programas.

Un anuncio clave que hizo el Gobernador en la Apertura de Sesiones, que es definir por decreto la sala de tres como obligatoria; y en el caso de la edad anterior, se han construido los centros de desarrollo de la infancia, que es a partir de los 45 días de vida hasta los tres años y sobre todo en las zonas más vulnerables, una inversión pública que contribuye a reducir el tiempo de cuidado en las familias, colocando servicios del estado justamente para que descomprimir las condiciones y que las mujeres puedan trabajar. Haciéndolo en un contexto donde el Gobierno nacional está destruyendo la industria nacional, los puestos de trabajo formal, el aumento además de los servicios de la tarifa del transporte, el sobreendeudamiento de las familias, estas problemáticas son acuciantes, dependen de las políticas nacionales.

En este marco, qué importancia tiene la constitución de las instituciones, porque seis años es poco. Cualquier otra área del Estado tiene más de 100 años. Es importante la continuidad institucional, porque eso te permite mejorar las herramientas, ampliarlas y que lleguen a los territorios.

¿Qué opinión se merece la violencia verbal que utiliza el presidente y si cree que eso impacta en la sociedad?

El presidente Javier Milei hizo dos operaciones gravísimas en ese sentido: una es abandonar a la población, a las mujeres y diversidades con una política que destruye el estatus: las responsabiliza, favoreciendo a un núcleo mínimo de la sociedad. Y la otra, es la violencia simbólica y política, que genera un clima que habilita la violencia interpersonal y social, con ese mensaje individualista, que muy bien lo expresaba en la Apertura de Sesiones el gobernador Kicillof cuando decía: ‘te quieren responsabilizar’. Cuando es al contrario.

La violencia que Milei ejerció en la Apertura de Sesiones es realmente espantosa. Nos deja como pasmados. Es mucho más que el mensaje de las palabras. Qué mensaje cultural le está dando a esta sociedad. Es que al que piensa distinto lo denigro, lo insulto, lo acorralo. Es el ‘me paso por encima mis responsabilidades y digo: voy a tener presa a Cristina, la prensa condenada’. Él, atribuyéndose funciones que le corresponden a otro Poder del estado como el Poder Judicial. 

Y la trama de las relaciones interpersonales hace mucho daño, porque el mensaje del sálvese quien pueda, es la violencia de abajo, una violencia más de pares. Y nosotras lo vemos todos los días en la violencia de parejas y familiares. Son personas desesperadas que frente a esa desesperación, la violencia. Y ahí aparece la violencia de género también como parte del crecimiento de las violencias sociales. 

¿Qué responsabilidad tiene el Poder Judicial?

La nación tiene una debilidad institucional gigantesca. De hecho, tenemos una Corte Suprema con tres integrantes que, a su antojo, definen la jurisprudencia de la Argentina, y una Justicia Federal que hemos visto los niveles de uso político. 

En la provincia de Buenos Aires se vive otra situación. Nosotras venimos articulando fuertemente en estos seis años una cantidad de acciones con el Poder Judicial para la garantía de Acceso a la Justicia, en cuotas alimentarias, en el formulario único de denuncias, en una guía sobre cómo se trata cuidadosa y respetuosamente a las víctimas en los juicios.

Claramente el Poder Judicial es un poder que tiene un sesgo muy marcado de clase y patriarcado. Cuando además, desde las extremas derechas empiezan a poner la voz de la víctima en cuestión, ahora bajaron un poco con poner el foco en lo que ellos llamaban ‘falsas denuncias’. No solo porque se demostró que es absolutamente mínimo, sino porque después aparecieron personajes como Pablo Laurta, con el doble femicidio en Córdoba, que era de los grandes voceros de que las mujeres son una mentirosas y él termina matando a su ex pareja y a la ex suegra. Estos eran los voceros de los varones denunciando. Y ese es un eje político del Ministro de Justicia. Toda una cuestión que además tiene efecto que yo creo que lo que buscan, es impunidad para su violencia, porque tiene un correlato con su nivel de violencia política.

¿Cómo se llega a este 8M y cuáles serán los ejes que atravesarán esta jornada tan importante para los movimientos feministas?

El rechazo a la reforma laboral es un eje muy fuerte. Nosotras pensamos que la discusión es el cuidado de la vida contra la precariedad de la vida. Y ese va a ser un eje muy fuerte, porque afecta de manera desproporcionada a las mujeres esta reforma laboral con la ampliación de la jornada, el abaratamiento de los despidos, el fraccionamiento de vacaciones, el vaciamiento de recursos de la seguridad social. Todo eso afecta a las condiciones de desigualdad. Feminiza más la desigualdad laboral, así que ahí va a haber un eje muy fuerte y, por supuesto, en el reclamo de la defensa de todos los derechos conquistados. Ni un paso atrás, ese es el camino. 

Este año se cumplen los 50 años de la última dictadura cívico-militar, el horror del terrorismo de Estado más grande que vivió la Argentina, pero también fue el inicio de una fuerte resistencia femenina: Madres y Abuelas de Plaza de Mayo han sido quienes marcaron como desde la búsqueda individual se construye lucha colectiva y que eso, además, es un pacto democrático. Memoria, verdad y justicia es un pacto democrático para la Argentina. Y hay que discutir lo que falta, pero es con más derechos, nunca con menos.