La copa se mira y no toca: intendentes agitan rebelión fiscal contra Milei

Dos jefes comunales del peronismo agarraron la lanza y proponen que la provincia de Buenos Aires salga del esquema de coparticipación federal. El ajuste del Gobierno nacional, la recesión económica y una distribución de la riqueza desigual, entre los puntos de debate. La mirada de un especialista sobre una discusión medular.

La discusión por la coparticipación federal volvió a ocupar el centro de la escena política después del informe presentado en el streaming Uno Tres Cinco denominado “La copa se mira y no se toca”. Desde el peronismo bonaerense salieron a plantar bandera ante los efectos de la crisis económica y dieron a conocer su propuesta de máxima: que la provincia de Buenos Aires salga del esquema de reparto de recursos nacionales.

El intendente de La Plata, Julio Alak, planteó la necesidad de discutir de fondo el esquema que mantiene vigente el Estado nacional. Así puso en discusión que la jurisdicción que más aporta al país recibe mucho menos de lo que genera. La idea surge en medio del ajuste que impulsa el gobierno de Javier Milei y en un contexto donde el territorio bonaerense enfrenta una caída constante de fondos, obras frenadas y programas paralizados.

Lo que empezó a ponerse sobre la mesa es una pelea política por el control de los recursos y por el rol que ocupa PBA dentro del esquema federal argentino. El 18 de abril, el jefe comunal de la capital bonaerense asumió como presidente del PJ local y brindó un discurso con mirada provincial, en sintonía con esa intención de querer pelear por la gobernación en 2027.

“Tenemos una provincia absolutamente postergada por el Estado federal. Es insólito que el 40 por ciento de los recursos se lo lleva este gobierno nacional de la provincia de Buenos Aires. Además, elige a la provincia de Buenos Aires como su principal enemigo. Nos suspende todas las normas que compensaba una coparticipación absolutamente injusta. Buenos Aires ha sido condenada desde hace años a aportar el 40 por ciento de los recursos y solamente vuelve el 20”, lanzó el jefe comunal.

A su vez, apuntó contra el recorte de recursos y detalló que “nos han sacado los fondos complementarios, las dádivas que nos daba la Nación de vez en cuando en los gobiernos populares. El Fondo Educativo Docente, el Fondo de Seguridad, los Fondos de Salud, los Fondos de Fortalecimiento Fiscal, todo eso ha sido sustraído, todo eso se ha sacado”.

Luego presentó la propuesta de crear una ley provincial en caso de continuar tal situación que describió. “Así la provincia no puede funcionar y es indispensable y urgente un nuevo pacto fiscal. No puede la Nación seguir condenándonos de esta manera. Hay que advertirle que, si esto se mantiene, va a llegar el día que los 135 intendentes vayamos a golpear la puerta a la Legislatura de la provincia de Buenos Aires, a decirle: ‘Buenos Aires no da más, Buenos Aires no va a seguir dentro del terreno de competencia federal a la cual adherimos y ha llevado a la ruina a la provincia’”.

La declaración encontró rápidamente respaldo en otro de los dirigentes de peso del conurbano por lo que el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, se sumó al reclamo. La coincidencia entre ambos dirigentes dejó en claro que el tema dejó de circular únicamente en informes técnicos y comenzó a convertirse en una bandera para sectores del oficialismo provincial.

En un acto en el distrito que conduce, junto al ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa, y al dirigente de Barrios de Pie, Daniel “Chucky” Menéndez, expresó su postura. El alcalde, tal como lo publicó Letra P, disparó: “Si no hay independencia económica no hay nada, no hay nada”.

“Estamos en un tiempo donde lo económico de los gobiernos provinciales y locales depende de lo nacional porque el único eje es la coparticipación. Entonces, si uno va a depender de la coparticipación, no elijamos más gobiernos locales, que sean delegados del gobierno central”, agregó. En esa línea, afirmó: “La tarea nuestra es hacer una reforma económica que permita darle herramientas de desarrollo a cada una de las provincias y de las localidades para que tengan autonomía económica. Sin autonomía económica no hay absolutamente nada”.

Para entrar en detalles sobre la propuesta, Uno Tres Cinco dialogó con Ángel Carballal, profesor de Derecho Tributario de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP. El especialista se refirió a la Ley nacional 23.548 de Coparticipación Federal de Recursos Fiscales.

“La ley nacional 23.548 que es la que regula el régimen de coparticipación federal, es lo que se conoce como una ley convenio. Es decir, es una ley a la que adhieren cada una de las provincias. De hecho, no pueden adherir parcialmente, tienen que estar adentro o afuera, por todo o por nada”, explicó.

En tanto, contó: “Es una ley que entró en vigencia el 1 de enero de 1988, que todavía sigue vigente a pesar del mandato constitucional que ordenaba que para el año 1996 ya hubiera un nuevo régimen de coparticipación siguiendo otros criterios objetivos de reparto, entre otras cosas”.

Sobre la idea de que PBA salga del esquema de coparticipación, Carballal aseveró:“Tranquilamente, mediante una ley de la Legislatura bonaerense, la provincia de Buenos Aires podría decidir apartarse del régimen de coparticipación. Ahora bien, decididamente esto llevaría a una situación de delirio y de emergencia. De un plumazo, la provincia dejaría de recibir más de la mitad de sus recursos, que provienen de la coparticipación federal”.

“Además, necesitaría establecer nuevos impuestos que suplieran los ingresos que tienen por el régimen de coparticipación. Ya sin la obligación de no disponer impuestos análogos a los nacionales que se coparticipan. Pero tendría que establecer un impuesto de las ganancias bonaerense, un IVA bonaerense, ingresos brutos. Esto generaría un caos tributario y económico en la provincia porque todas las empresas, muchas personas físicas también, tendrían que abonar el impuesto nacional y, además, el impuesto bonaerense, con lo cual se generaría el efecto de la doble imposición, que es algo inviable totalmente”, completó.

El efecto cascada: el ajuste pega duro y los recursos escasean

Para comprender con mayores detalles el planteo de Alak y Ferraresi es preciso repasar el informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre la caída de la actividad económica, que volvió a golpear de lleno a las finanzas provinciales. En abril de 2026 las transferencias automáticas de Nación a las provincias registraron una nueva baja real interanual, consolidando una tendencia negativa que ya lleva cuatro meses consecutivos.

En concreto, la Coparticipación Federal de Impuestos cayó 3,8% en términos reales respecto de abril del año pasado, mientras que el total de Recursos de Origen Nacional enviados a las provincias retrocedió 3,3%. El deterioro está directamente vinculado a la baja de la recaudación nacional, especialmente por la caída del IVA y del Impuesto a las Ganancias, los dos tributos que explican el 95% de la masa coparticipable.

En el caso bonaerense, el impacto se sintió sobre una estructura fiscal que depende menos de la coparticipación que la mayoría de las provincias, pero que necesita un nivel alto de actividad económica para sostener sus ingresos propios. Buenos Aires registró en abril una caída real de 2,5% en los Recursos de Origen Nacional y una baja de 3,8% en las transferencias de coparticipación.

El dato cobra relevancia porque la provincia es uno de los motores productivos del país y concentra gran parte del consumo y de la recaudación tributaria nacional. Sin embargo, recibe proporcionalmente menos fondos automáticos que otras jurisdicciones. Según el relevamiento, apenas el 25,3% de sus ingresos proviene de la coparticipación y otro 4,4% corresponde a otros recursos nacionales, muy por debajo del promedio nacional.

También es pertinente retomar el registro de Consultora PPA, una entidad que desde la provincia de Buenos Aires, monitorea la recaudación, transferencias a municipios y ejecución presupuestaria. En ese sentido, mostraron que los recursos enviados por PBA durante el primer trimestre de 2026 registraron su nivel más bajo desde el tercer trimestre de 2020, en plena pandemia de coronavirus.



Las transferencias a los distritos cayeron 8,2% interanual en términos reales en marzo, lo que equivale a una pérdida de $36.849 millones medidos a valores constantes de marzo de 2026. Hubo una caída estrepitosa de la coparticipación bruta, que sufrió una baja real del 18,6%, equivalente a una merma de $69.389 millones para los municipios bonaerenses.



Los distritos recibieron en marzo de este año $410.302 millones desde la Provincia: el 74% de esos recursos correspondió a coparticipación de impuestos, mientras que el 13,9% provino del Fondo de Financiamiento Educativo y el 4,7% del Fondo de Fortalecimiento de Recursos Municipales.



En este marco, 26 municipios lograron mejorar sus ingresos en términos reales durante el primer trimestre de 2026. Entre los casos más destacados aparecen Carmen de Areco (+10,2%), General Rodríguez (+7,2%), Lobos (+7%), Chacabuco (+6%), Campana (+5,4%). En cambio, 75 comunas registraron caídas superiores al 3%. Los más perjudicados fueron San Isidro (-13,5%), Pinamar (-12,9%), Vicente López (-12%), Villa Gesell (-11,3%) y Monte Hermoso (-10,9%).



Algunas conclusiones con el 2027 en el horizonte

La discusión que empezaron a instalar Julio Alak y Jorge Ferraresi excede un reclamo coyuntural por fondos y abre un debate político de fondo sobre el modelo de país, la distribución de la riqueza y el lugar que ocupa la provincia de Buenos Aires dentro del esquema federal argentino. La caída sostenida de la coparticipación, el ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei y el deterioro de la actividad económica empezaron a tensar las cuentas provinciales y municipales en un territorio que concentra buena parte de la producción, el consumo y la población del país.

Los intendentes del peronismo bonaerense comenzaron a plantear que PBA aporta mucho más de lo que recibe y que el esquema actual profundiza una desigualdad histórica. El dato aparece como uno de los ejes centrales de esa discusión: Buenos Aires genera cerca del 40% de los recursos nacionales pero recibe apenas una porción mucho menor a través de la coparticipación. En paralelo, el Gobierno nacional eliminó fondos compensatorios y frenó programas que funcionaban como mecanismos de asistencia para las provincias.

Sin embargo, el planteo de abandonar el régimen de coparticipación también deja al descubierto los límites y riesgos de una decisión que provoca discusiones. Tal como explicó el especialista Ángel Carballal, una salida unilateral de Buenos Aires del esquema federal implicaría perder de inmediato una parte sustancial de los recursos provinciales y obligaría a crear impuestos propios equivalentes a IVA y Ganancias, lo que generaría un escenario de doble imposición y un fuerte impacto económico.

La caída de la recaudación, el freno económico y el ajuste nacional ponen sobre la mesa una pelea histórica entre la Provincia y el poder central, justo cuando el calendario electoral de 2027 empieza a asomar en el horizonte y algunos dirigentes del peronismo bonaerense buscan posicionarse como protagonistas de esa disputa. De todos modos, queda un interrogante medular: ¿Cuánto margen tienen las provincias para sostener su autonomía política cuando dependen de recursos que administra la Nación?

Mirá la columna completa sobre la coparticipación Uno Tres Cinco

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